Madrid se blinda por aire y también bajo tierra para recibir al Papa. La policía ya vigila 300 kilómetros de túneles y alcantarillas porque espera que en algunos de los actos se congreguen más de un millón de personas.
Tras este recibimiento multitudinario en la capital, el Papa viaja a Barcelona y Canarias. En las islas recordará a los migrantes que han perdido la vida tratando de buscar un futuro mejor, un homenaje que el papa Francisco deseaba hacer y no pudo.
Una agenda repleta de eventos durante siete días para un viaje cargado de simbolismo. |